
Fiebre de un sexo casual que nunca termina de acabar
Nace usted como hombre latinoamericano con sus particulares tercermundistas, devenido en luchas y revoluciones, de fracasos y fraudes de los que usted no participó y sin embargo, le quitaron todo.
Aparece como producto del sistema el hombre que no teme distaparar un arma si no defenderse a gritos. Que desconoce lo que es ser derecho y ser humano.
Surge la era de los adolescentes perdidos, que están perdidos porque nunca nadie se ocupó de encontrarlos:
La era de la comunicación y el miedo a comunicarnos;
La era del 'ya fue';
La era que no aguanto;
La era de hacer algo-
Mía esconde un cielo en los ojos y un don en sus movimientos de bailarina, sin siquiera haber conocido el otoño.
Nunca te dije lo bien que te quedaba el pelo largo ni lo que me gustaba que me hablaras al oído. Tampoco lo bien que me hacías y lo que te extrañaba durante el día. Nunca te dije que a veces me molestaban tus ruídos y que no te gustara andar despacio. Nunca te dije la falta que me haces ahora y que yo también me arrepiento de muchas cosas. Nunca te deje un silencio ni una lágrima. Es que nunca que dije que yo también te quise como a nadie.