martes, 10 de febrero de 2009

El mar


El mar vuelve y resuelve. Su ruido tapa los gritos de desahogo y las olas se llevan las lágrimas. En la arena me entierro.
El mar es increíble fuerza, llena de impulsos y mentiras descubiertas. Interminable, como ciclos que se renuevan. Va y viene y advierte.
Sin embargo, no es mío. Su gente no me pertenece. Se altera a otro ritmo, camina marcando su propio tiempo. Mi nombre no se mezcla con la sal ni mis huellas permanecen en la arena mojada.
En el mar me dejo estar y vuelvo.

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