Reías
y reías muy fuerte.
Me duelen los oídos te grite para callarte.
No paraste.
Nunca parabas.
No me escuchabas.
Decías que decía no se que estupideces.
De los particular a lo general
amplíabas hasta lo insoportable.
Eran demasiados planteos que no debías escuchar.
Muchos problemas por tapar.
Reías..
era más fácil.
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