domingo, 31 de agosto de 2008

Mía.


Mía es sesenta y dos días de sensaciones nuevas.
En su mano derecha ata una cinta roja.
En su mirada paz y en su tamaño, ternura.
Mía es un mundo nuevo que se adapta al nuestro sin quererlo.
Por eso Mia sueña y se despierta llorando
para descargar la bronca de ser otro más en un lugar
que, sabemos, no llega a ningún lado.
Y sin embargo, gira.

viernes, 29 de agosto de 2008

Antiguo


Luego de beber el último sorbo de café, el señor retomó: "Es que simplemente no puedo convencerla más. Ya le expliqué mis motivos hasta ridiculizarlos. Le exageré mis ganas y, aunque supe disimular mis ansias, le transmití mi plena fascinación por usted. Sé que he cometido mis errores, pero vamos mujer, que no fui ni el primer ni el último hombre en probar un trozo del infierno. Créame, se acabaron los tiempos de noche para mí. No lo piense más: míreme a los ojos y afírmeme que no me ama".
La señorita bajó la cabeza escondiendo la lágrima, y después de agarrar la cartera, cerró fuerte la puerta del bar.

jueves, 28 de agosto de 2008

Río

Estábamos ahí sin querer.
Sin embargo, nos complementábamos.
Yo era el río y vos las ganas de tirarlo todo.
Lograbamos el equilibrio.
Éramos una buena suma.
Hasta que el resultado dió tres
y fue necesario aprender a restar.

martes, 26 de agosto de 2008

Catarsis en la pileta.

La meta era dura de por sí. Más por el día. Más por el revuelto de sensaciones. El agua estaba fría y era mejor empezar para entrar en calor. Si el comienzo es malo, después sé que me cuesta remontar. Pero no me importo, seguí intentando y respiré hondo.
Las piletas pasaban y cada vez se hacía mas inaguantable. La presión. La angustia. El nudo en la garganta. El porque que no sé.
Seguí, como siempre, sin ceder a ninguno de todos ellos. Dije por ella, por este y por aquél y no paré.
Después llegó ese punto en que todo se vuelve insostenible y ni la cara que pretendía sonreír convencía siquiera al más necio. Noté entonces que en el fondo del agua no había obstrucciones. Que era transparente y que se veía bien. Traté de repuntar y aunque era tentador, salí a respirar.
Seguí nadando, apretando bien las muelas, hasta que en un rincón la agonía se volvió insoportable y ya sin querer evitarlo, lloré.

lunes, 25 de agosto de 2008

Fuerza y caída

Impulsos que te dan fuerza y caída.

Lo cura


Ella se encuentra inmersa. Desde adentro, sabe que todo es falso. Nadie de ahí es quien es es. Tiene claro el limite hasta donde llega la hipocresía y su lealtad. Sabe que todos hablan y ninguno sabe. Excepto ella. Que todos aseguran conocer la salida. Pero la llave esta escondida. Está en su bolsillo.
La locura, muchas veces, interfiere en la realidad. Se mezcla hasta volver a todos locos. Así ven ambos lados de la moneda. Conocen el cielo y el infierno. Tocan las nubes quemándose con el fuego. Ríen en lugar de hablar y no se dan cuenta que ya no piensan.
Se están destruyendo mientras ella con la llave, el límite y sus impulsos mantiene la magia de quedarse fuera del montón.

domingo, 24 de agosto de 2008

Disfraz.

Jugar a ser quien no sos, a quien queres ser, o quien nunca serías.
Enmascararte. Descansar de vos y de todos los días.
Perder el nombre, la personalidad.
Tapar agujeros con recuerdos bajo un disfraz que aparenta fortaleza.
Irte y llegar hasta creerte otra persona.
-todo ese juego macabro del cambio de personalidad.

viernes, 22 de agosto de 2008

Rompecabezas


Y TODAVÍA NO TERMINO
DE ARMAR EL CIELO
A NUESTROS PIES

martes, 19 de agosto de 2008

La playa

A pesar de que hace frío, en el lugar no falta nada. En la playa están, como siempre, el río, la arena, el muro y la soledad.
El agua sigue creciendo cada ocho horas, borrando las huellas que dejamos en verano. El árbol logró renacer del otoño y las primeras hojas ya levantan arena, que se llenó de piedras, y duele cuando llegan a los ojos. También duele la soledad y el aire que siente nostalgia. Así me nublo. La sombra de nuestros pies, es lo único divisible.
La playa no tiembla.
El sol lo tapa todo.

sábado, 16 de agosto de 2008

Semáforo.

Perdiste la magia y el encanto que me hacía sonreir- Ya me dí cuenta.
Ibamos en el auto. Frenaste en el semáforo de esa esquina y buscaste la hora en el celular. Yo giré la cabeza para tu lado y te observé sin querer. Un segundo y caí. Desde el pelo hasta los pies, estabas vacío. Quise bajarme. Era imposible disimular la alegría del ya no más. Hice alguna mueca absurda y me respondiste con una carcajada franca. Qué pasa? preguntaste con la sonrisa todavía entre los dientes. Nada, arranca.

domingo, 10 de agosto de 2008

Cercana lejanía.

Sonrisa de lágrima tibia escondida

en las palabras desterradas de la poca magia

de aquél Sol que nace bajo un suspiro tardío

en algún mundo que no gira

al mando de ese gato negro con suerte;

miércoles, 6 de agosto de 2008

Desentierro.

El tiempo no se contaba. Esa era la meta marcada por nuestra rutina ensangrentada. "Días sin reloj. Minutos aprovechados". De ese modo fue que desenchufamos nuestros cables y desaparecimos de ese show que llamamos realidad.
Desenterramos nuestros cuerpos sepultados por las piedras de los que nada tenían que hacer y al aire, lo conectamos con nuestra mente. Aprendimos que los ojos también están para enseñar y que con la manos se puede ayudar.
Del suelo al cielo: éramos hombres nuevos.

sábado, 2 de agosto de 2008

Cinco meses.


CINCO MESES
y se convence la razón
al ver que estamos mejor.