Respira la tranquilidad de saberse bueno, con cuidado de no morirse. Confirma su fe en el invierno terminado tras el infinito deseo de seguirlo: imperturbado, hueco y turbio hasta lo inmoral.
Cuatro paredes para nada perfectas- Un cuarto sin ventanas (acá no hay celestes)- Tres puertas y ninguna salida- Muchas fotos sin gente-
Un par de libros y mi música (ese mundo paralelo)- El ropero tirado en el sillón- Pensamientos sueltos en el tacho- Aire limpio de humo pero lleno de nostalgia- La cama sin hacer y la mochila tirada; MI LUGAR
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