Algunos rezan en voz alta, otros murmuran por lo bajo.
Están los que se descargan con la pared, y los que, como yo, nos refugiamos en un lápiz y un papel. La mayoría le habla a Dios.
Yo hablo sola pero, por lo menos, aprendí la palabra fe.
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1 comentario:
En tu soledad, mil palabras te traeran mundos paralelos separados por oceanos...
Felipe
http://felipe-palabrasenlibertad.blogspot.com/
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