Éramos alegría de un solo color y nos llamábamos verano. Por la playa corríamos enterrando nuestros pies para que el río no borre nuestras huellas. Respirando libertad, íbamos marcando caminos. Ya no nos faltaban mitades ni sobraban rutinas.Éramos uno más uno.
Nunca nos atrevimos a ser dos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario