martes, 16 de diciembre de 2008


















La metamorfosis continua.
Por eso ahora,
que descubro que hoy se verá en mañana a manera de anécdotas repetidas o canciones sin final, lo vivo a todo vapor.

martes, 25 de noviembre de 2008

Soledad

Yo a la soledad no le tengo miedo. Bueno, un poco de miedo todavía le tengo.. pero estoy aprendiendo a convivir con ella aunque no quiera.
No por nada particular, pero la soledad me cae mal y a veces hasta me hace llorar. Es muy metida, está en todos lados. Como en los domingos por la noche, los sábados y algunos viernes cuando tengo tiempo. Porque la soledad no está en mi rutina, aunque a veces..

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Etc

Hace tiempo que me encuentro y me vuelvo a perder. Es como si ya no supiera agarrarme fuerte de la mano. Todo lo que escribo lo rompo y lo vuelvo a empezar. Las palabras se endurecen y cada vez salen menos de mi boca. Murmuro como siempre. Hablo sin modular.
La gente no me entiende y yo tampoco.
Sin embargo, las voces insisten en hacerse escuchar y se sobreponen a todos los sonidos.
Pero el mundo hace ruido.
Ya esta negro y larga humo.
Escupe.
Se calla y llora.
El mundo se está suicidando
frente a mi.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Ficción.

Alguna vez te dije que enamorarse era mala palabra y apostar, un riesgo que no valía.
Nunca me importó ganar o perder, porque nunca quise jugar.
Y si tenía miedo, no existía. Porque aceptarlo me aterraba todavía más.
Cerraba la cortina y aunque el telón estuviera bajo, la obra seguía sin escenario.
Y el tiempo no ayuda. Endurece más el hielo y convence hasta el ser que finge sin querer.
El frío cuerpo vende una fría imagen que, pocos saben, pero se derrite al primer calor.
Y encima, duele.

Y en el medio


Y en el medio de tanta gente, viajo cada vez que cierro los ojos y estás vos.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Liberación

Cada lágrima nace de tu herida, que ya no sangra, pero arde y quema. Se escucha en el silencio el eco de los golpes que nos despojaron del sillón. Tu boca escupe perdones que se tiñen de rojo y la cuerda, constante y frágil, se corta. Y caemos en que nada permanece y el impacto nos duele más que querernos. Lloramos las penas una por una y cruzamos las fronteras del parecer al ser. Liberándonos.

De pie.

La adversidad te golpeó fuerte. Y sin embargo estás de pie.
El destino te esta poniendo a prueba a ver cuanto cargas, y "carguen carguen que la mula es mansa". El super hombre que no sos, resiste y vos te quebrás intentando simular que nada pasa.
Y pasa, sabés? Porque la adversidad te golpeó fuerte, y sin embargo estás de pie.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Aquella vieja historia.

Se delata la tensión en el momento que la moto arranca y por el retrovisor nos sonreímos. Yo me río del tiempo y vos de mi(s) miedo(s) que hacen tanto ruido. Queres callarlos. Entonces acaricias mi piel y decís tranquila vamos a ir despacio. Y la moto avanza y no frena hasta alguna esquina nueva donde la tensión se vuelve insostenible y los orgullos chillan por desquitarse.
Y de paso ese instante que nos encontramos a un centímetro de distancia, que las conversaciones se dan por terminadas y que tu mano esta sobre mí; en el que frenamos y juntos nos burlamos de tantas cosas.

Y sin embargo..

"Es injusto"- me dijo enojado. "Me tiras a matar y me dejas herido. Solo. Envejecido. Sin eso que sos vos". Temblaba y se reía por los nervios, ya lo conocía. También sé que se tapaba la cara cuando yo le respondía y usaba sus manos como escudos (¡pero qué débiles!).
Siguió con la historia como si nada. Como si no le importara que lo estuviese escribiendo. Pero le importaba (y eso también lo había conocido).
El bar estaba lleno y Buenos Aires olía a café con leche. Los pedazos de historias finalmente se encontraban a las siete de la tarde, cuando el sol se olvidaba de caer por el cambio de hora del lado este. Las bocinas marcaban el compás, los celulares, las voces.
Me despertó de mi descripción con un golpe en la mesa mientras terminaba de decir "y eso no lo aguanto!". Se delató en mi expresión que no tenía idea de que me hablaba y le pedí perdón. "A esto es a lo que me refiero, ves? Necesitas soltar el lápiz y golpearte con el piso. Ya no me escuchas y eso no lo aguanto!". Tenía razón y se lo reconocí.
La 9 de julio estaba apestada. Demasiada gente, muchos autos y más calor. La ciudad y el fin de año nunca se llevaron muy bien juntos y Buenos Aires y diciembre eran casi enemigos intimos.
"No me miras y vivís en otro mundo. Ya no me respondes de la misma manera y aunque te ofrezca lo bueno o lo mejor, a vos te da lo mismo. Pero lo peor es que no me importa, sabes? Porque sin embargo, te quiero".
Las bocinas se callaron. Buenos Aires, el café, diciembre y el resto de historias sin final se unieron y terminaron todos con su nombre.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Fe

Algunos rezan en voz alta, otros murmuran por lo bajo.
Están los que se descargan con la pared, y los que, como yo, nos refugiamos en un lápiz y un papel. La mayoría le habla a Dios.
Yo hablo sola pero, por lo menos, aprendí la palabra fe.

lunes, 20 de octubre de 2008

Campo.

En línea recta de perfecto esplandor, la marcha se esparce en la sequía.
Repasa los caminos hundiento el sendero de tierra seca.
El aire se ve transparencia y bajo aquél árbol se escucha un hombre llorar.

Costa.

Perversa la manera de fingir que
no pasa nada.
Suponiendo el tiempo ir atrás de las olas
que de sal inundan tus huellas en la costa.

Volver.

Llorando la penas una por una, cada lágrima nace de tu herida.
Se arropa el dolor que surge del despojo y aquella boca escupe algún perdón que se ensangrienta de orgullo.
Se espera una respuesta y se recibe el golpe con los brazos abiertos.
Tengo miedo de volver a abrazar tu mano.
Cruzando las fronteras nos espera el impacto.

jueves, 16 de octubre de 2008

Su muerte.

Quema el vacío como el fuego donde ya mis sueños se extinguen. Quema la soledad; el no tenerte acá conmigo porque el silencio es mal amante y la lluvia no sabe acompañar.
Pesa el vértigo sobre mi espalda y cada beso malgastado se convierte en agonía.
El dolor se mantiene en el pecho donde resignada la pasión todavía llena.
Los excesos se rinden en mi cuerpo y desnudan la distancia astuta de dolernos.
Por la frontera se filtra la nostalgia de sentir tus manos antes que fueran tan mías durante aquél olor a verde cuando nada sentía el atardecer.
Es ahora que el mal ahoga inmundo pero no muere, que la lágrima cae y pocos ojos se abren.
Es ahora que ya da asco respirar de su mismo aire y que en los últimos sonidos escucho al infinito suspirar mi nombre.

El campo de estabilidad eterna

Verde se veía el futuro como envolvente el cielo. Creíamos tenerlo todo y así era: nos teníamos a nosotros. Matábamos costumbres por placer y nos dejábamos llevar por el impulso de querernos. Añorando el infinito, dejando de lado la furia y la razón, caminábamos el desafío de llamarnos nosotros.
Porque siempre el resto como juez. Siempre que el ambiente que mira y nuestros miedos que se toman de la mano. Éramos nosotros los culpables. No los valientes si no los que habían besado la locura. ¡Equivocados ellos que nos creían efímeros y yo que cedí nuestro cielo a la soga que nos ahorcaba!
Sin darme cuenta que no importaba que el tiempo pasara,
nosotros seguiríamos siendo eternos.

El teatro.

Se respiraba en el ambiente la falsa emoción. Corrían las voces de aquí a allá perdiendo registros, colores y oportunidades de ser. La gente se disfrazaba en la multitud. La música callaba sus voces y el eco perturbaba el desequilibrio. Aquél hombre tenía la palabra temblorosa y titubeante y yo la posibilidad de desquitar en él tierra de miga del pasado. Con el silencio marcaba su inválida experiencia. Se notaba en la postura que esperaba que mi voz resaltara y que hiciera honor a mi fama. Sin embargo verlo a mis pies tenía todavía cierto encanto. Jugaba con su sombra y la posibilidad de tenerlo cuando quisiera, sin darme cuenta que así adormecía el deseo y aumentaba la intriga de saberme querida. La costumbre tapaba mis venas pero mis tiempos ya comenzaban a correr diferentes. En ese hombre que acababa de reducirse a lo más ínfimo de su ser, encontraba yo un golpe de fortuna que pretendía ser eterno.

lunes, 13 de octubre de 2008

Ella

Solías tocar el sol al despertarte, caer antes de mostrarte, tener la voz sin nicotina, clara y paciente. Reir hasta entender el enojo ajeno, las faltas, los vacíos.
Solías tener el orden de las cosas, el as bajo la manga, el poder en la palabra. Eras la espera infinita, la compañera de cualquier ruta.
Te subías al tren, dejabas la estación, soltabas manos y te desatabas del horizonte; eran vos y los pocos años sangrando de la herida colectiva

jueves, 9 de octubre de 2008

Error.

El palo cae del árbol de la última rama que casi toca el cielo. Al palo lo piso yo que vengo de tropezarme con la piedra que se desgarró de la montaña porque los años le pasaron por encima (A mi también).
La piedra golpeó mi cabeza, que gritó del dolor, y me enseñó que detenerse tiene todavía algún encanto. El palo se cruzó en mi camino y me hizo tambalear al borde del precipicio. La altura me abrió los ojos y de un salto me devolvió al pasto, desde donde observo a la última rama del árbol que casi toca el cielo mientras cae el palo. Y sin querer repetir la historia, doy un paso al costado.

Sombra.


Y así inflas mi sombra
de navidades estupendas
y carnavales inventados,
sumándole más arena al mar,
sin reconocer
que aquella
no soy yo.

viernes, 3 de octubre de 2008

Vértigo.

El vértigo de hoy pesa y contractura- Está en los minutos que se corren del reloj y en la cuenta regresiva El vértigo abunda e inunda. Mata y fortalece. El vértigo no te enseña a esperar- Apura, corre y gana.
El vértigo esta en el músculo desgarrado, en las nauseas y en la desesperación- Está en la calle vacía, en la falta de aire, en el ahogo y en el reposo.
Está en el superarme que no entiende el inconsciente- En cada nudo de mi espalda, en cada vuelta de mi cabeza. El vértigo grita y se confunde con pánico. El vértigo está en la lágrima que forzada aprende a caer y que con las líneas de fuerza que deja, enseña que todavía hay que aprender cuando parar.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Llueve.

Llueve en donde no estás y en donde estás.
Cuando te vas, cuando nos vamos, cuando nos vemos ir.
Llueve cuando no te tengo, cuando te tengo, cuando no te debería tener.
Llueve en los domingos, en las tarde de sol.
Llueve en el invierno que pasó, en el verano que llenabas,
en el otoño y en la primavera que grita acompañada..

Llueven las canciones y los abrazos que vaciamos.
Llueve en espacios cerrados y en espacios abiertos.
Llueve adentro mio, adentro de personas que no sienten y afuera de esas que sienten demasiado.
Llueve en esa esquina donde una vez me diste la mano. En esa otra donde una vez te grité algunas cosas y después se largó a llover.

Lluevo yo.
Lloves vos.
Llueve y lloro.
Llueve la noche. La tristeza. La nostalgía.
Llueven los finales.

Los días que faltan y los que vendrán.

Pequeño ser.


"Yo cuando sea grande quiero cocinar y comprarme algo".
Yo cuando sea chica quiero ser como vos.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Tocando celestes.


Inmersa en un oasis que no ofrece refugio,
salto de lo profundo, me separo del suelo.
te vuelvo a encontrar tocando celestes.
Con los ojos decís "paciencia"
y agarrandote la mano digo que todavía queda algo
que me impulsa a seguir.



jueves, 18 de septiembre de 2008

Bronca.

Y tengo bronca.
Sí, bronca que me agarra de repente y me vuelve impulsiva.
"Por qué tenés bronca Rocío?"
Tengo bronca porque sí.
Porque no aguanto la noche y los jueves de nada.
Porque hace frío y es Septiembre y ya no debería hacer frío.
Tengo bronca porque quiero.
Porque me dan ganas de tener bronca.
Porque ya te dije que la soledad y el invierno no combinan
y vos todavía no lo escuchaste.
Tengo bronca porque se acerca el final y odio las cuentas regresivas.
Esperemos que la primavera no se preste a gritos de desequilibrios
y por fin entre tantos saltos, caminemos por el mar.

Otro sueño de despedida.

Qué raro encontrarlo en la esquina. Qué raro encontrarlo acá. De la mano, como siempre, unas palabras (perdón y te prometo que nunca más) y estaba todo arreglado.Sin embargo, segundos y de un pestaneo en el puerto. Le grite que no se fuera y de la sonrisa tuerta pasó al llanto y me explicó que no podía más. Se subió otra vez a ese barco que no nos gusta y mirandome al partir dijo "nos vemos pronto rubia, porque el tiempo pasa rápido".Y así con el movimiento que marcaban las olas en el agua, me desperté mareada y con la sensación de querer todavía un poco más.

martes, 16 de septiembre de 2008

Verbos modelo.


Amar------------ Temer----------- Partir
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------*Coti

lunes, 15 de septiembre de 2008

EL

Respira la tranquilidad de saberse bueno, con cuidado de no morirse.
Confirma su fe en el invierno terminado tras el infinito deseo de seguirlo:
imperturbado, hueco y turbio hasta lo inmoral.

Niñez.

Suena el sol
como caigo gota.
Canta el niño
en silencio con su sombra.

Desnuda la distancia
astuta de dolernos
mientras yace el sueño
arrodillado frente al mar.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Asalto a la inocencia.

El futuro nos está presionando
con las ganas que tiene que dejemos de jugar.

Tiempos mejores.

Mirá el río.
Crucemos las fronteras.
Allá estaríamos, ves?
En esa esquina hay un abrigo.
En ese rincón, una ilusión.

Escuchá la música..
perdamonos que todavia hay tiempo.
No me sueltes la mano.
No te das cuenta que la noche nos abruma?

Sentí el frío en la piel.
La niebla del invierno que ya se quiere despedir..
para llegar a tiempos mejores.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Ansiedad.


ASQUEROSA ANSIEDAD

inestabilidad

GRITOS DEL INCONCIENTE QUE NO CALLA

pensamientos apilados

CONFUSIÓN

distancia.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Levántate.

A veces es el vacío ante el que caigo que me hace dudar si todavía estás acá. Si respiras. Si sentís. Si sos cierto y si todavía queda algo. Es que la locura ya no te hace bien. Te desdibuja y te hace perder aún más tu gracia. Mancha tu transparencia. Te llena de barro y así te deja.
Mira tu autorretrato.
Siente los pies sobre la arena.
Cae lentamente.
Levántate;
Que no hay vacío ni locura imposible;
Sólo hay que proponerselo.

Eterno.

Tuyo el deseo,
la noche
y el verano.
Arriba nadie.
De paso, nosotros
(y algún Octubre
por delante).

Bosque.

Frágil, inestable e infinito; el bosque de alacranes saciaba mis ganas de escaparme de ellos dos.
El camino no era largo, si no constante.
Servía de refugio, escuchaba mis penas.
La inmensidad era toda mía; el silencio incógnito, las figuras de óleo y el viento que me perdonaba por gritar. La naturaleza desordenada, el verde y la sequía que marcaba mis pasos en el camino de tierra. Era todo, todo mío.

martes, 2 de septiembre de 2008

Seis

Una cosa no quita a la otra.
Sin embargo hay Martes
que un Domingo me sigue doliendo.
Pasa.. todo pasa.
(los seis meses también.)

Arrepentimiento.








Palabras.

Sol y tragedia.
Besos y adicción.
Azul y profundidad.
Cielo.

Adversidad y hombre.
Siglos y tiempo.
Heroismo y justificación.
Sacrificio.

Maduración
germen
y la palabra perfecta.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Un domingo, la lluvia y otra vez la misma historia.

Era domingo y llovía. Sí, ya sé que te conté esta historia miles de veces pero escuchala una vez más, sabes que nunca es igual.
Era el último domingo del verano. De ahí me viene la bronca, la nostalgia que crece, el odio acentuado. Uno se da cuenta que las cosas no vienen bien. Que las palabras ya no se comparten y ni hablar de los besos ni de la pasión. Pero sin embargo, la ceguedad y la negación saben muy bien trabajar la mente del ser y así seguia yo: en el medio y sin hablar.
Todavía hoy me duelen las fotos y los pedazos de recuerdos, es cierto. Pero es distinto. Desde el principio lo fue.
Ese día elegí escapar como siempre. Y aunque ese domingo donde todo parecía despedirse prefería ir a ningún lado, la calle y la lluvia no combinaban y no quería sentirme más abrumada. No había palabra que me ayudase. Ni tiempo, ni abarazos ni desahogos. Porque era domigno y llovía. Sí, ya sé que te conté esta historia miles de veces pero escuchala una vez más, sabes que nunca es igual..

Escape.

El viejo levantó los papeles que todavía irradiaban bronca, guardó los álbumes de fotos que olían a humedad y cerró la valija. Eran las seis menos cuarto en Buenos Aires y la ciudad se estaba despertando.
Fue hasta el cuarto, donde en el fondo del placard estaba su abrigo, y besó a su mujer en la frente. Apoyó una carta sobre la mesita de luz y trató de no hacer ruido al cerrar la puerta (Cuarenta y cinco años a su lado no merecían nada menos).
El taxi lo estaba esperando afuera. "A donde vamos señor?" "A donde usted quiera" respondió el viejo y le pidio que subiera el volúmen de la radio.

domingo, 31 de agosto de 2008

Mía.


Mía es sesenta y dos días de sensaciones nuevas.
En su mano derecha ata una cinta roja.
En su mirada paz y en su tamaño, ternura.
Mía es un mundo nuevo que se adapta al nuestro sin quererlo.
Por eso Mia sueña y se despierta llorando
para descargar la bronca de ser otro más en un lugar
que, sabemos, no llega a ningún lado.
Y sin embargo, gira.

viernes, 29 de agosto de 2008

Antiguo


Luego de beber el último sorbo de café, el señor retomó: "Es que simplemente no puedo convencerla más. Ya le expliqué mis motivos hasta ridiculizarlos. Le exageré mis ganas y, aunque supe disimular mis ansias, le transmití mi plena fascinación por usted. Sé que he cometido mis errores, pero vamos mujer, que no fui ni el primer ni el último hombre en probar un trozo del infierno. Créame, se acabaron los tiempos de noche para mí. No lo piense más: míreme a los ojos y afírmeme que no me ama".
La señorita bajó la cabeza escondiendo la lágrima, y después de agarrar la cartera, cerró fuerte la puerta del bar.

jueves, 28 de agosto de 2008

Río

Estábamos ahí sin querer.
Sin embargo, nos complementábamos.
Yo era el río y vos las ganas de tirarlo todo.
Lograbamos el equilibrio.
Éramos una buena suma.
Hasta que el resultado dió tres
y fue necesario aprender a restar.

martes, 26 de agosto de 2008

Catarsis en la pileta.

La meta era dura de por sí. Más por el día. Más por el revuelto de sensaciones. El agua estaba fría y era mejor empezar para entrar en calor. Si el comienzo es malo, después sé que me cuesta remontar. Pero no me importo, seguí intentando y respiré hondo.
Las piletas pasaban y cada vez se hacía mas inaguantable. La presión. La angustia. El nudo en la garganta. El porque que no sé.
Seguí, como siempre, sin ceder a ninguno de todos ellos. Dije por ella, por este y por aquél y no paré.
Después llegó ese punto en que todo se vuelve insostenible y ni la cara que pretendía sonreír convencía siquiera al más necio. Noté entonces que en el fondo del agua no había obstrucciones. Que era transparente y que se veía bien. Traté de repuntar y aunque era tentador, salí a respirar.
Seguí nadando, apretando bien las muelas, hasta que en un rincón la agonía se volvió insoportable y ya sin querer evitarlo, lloré.

lunes, 25 de agosto de 2008

Fuerza y caída

Impulsos que te dan fuerza y caída.

Lo cura


Ella se encuentra inmersa. Desde adentro, sabe que todo es falso. Nadie de ahí es quien es es. Tiene claro el limite hasta donde llega la hipocresía y su lealtad. Sabe que todos hablan y ninguno sabe. Excepto ella. Que todos aseguran conocer la salida. Pero la llave esta escondida. Está en su bolsillo.
La locura, muchas veces, interfiere en la realidad. Se mezcla hasta volver a todos locos. Así ven ambos lados de la moneda. Conocen el cielo y el infierno. Tocan las nubes quemándose con el fuego. Ríen en lugar de hablar y no se dan cuenta que ya no piensan.
Se están destruyendo mientras ella con la llave, el límite y sus impulsos mantiene la magia de quedarse fuera del montón.

domingo, 24 de agosto de 2008

Disfraz.

Jugar a ser quien no sos, a quien queres ser, o quien nunca serías.
Enmascararte. Descansar de vos y de todos los días.
Perder el nombre, la personalidad.
Tapar agujeros con recuerdos bajo un disfraz que aparenta fortaleza.
Irte y llegar hasta creerte otra persona.
-todo ese juego macabro del cambio de personalidad.

viernes, 22 de agosto de 2008

Rompecabezas


Y TODAVÍA NO TERMINO
DE ARMAR EL CIELO
A NUESTROS PIES

martes, 19 de agosto de 2008

La playa

A pesar de que hace frío, en el lugar no falta nada. En la playa están, como siempre, el río, la arena, el muro y la soledad.
El agua sigue creciendo cada ocho horas, borrando las huellas que dejamos en verano. El árbol logró renacer del otoño y las primeras hojas ya levantan arena, que se llenó de piedras, y duele cuando llegan a los ojos. También duele la soledad y el aire que siente nostalgia. Así me nublo. La sombra de nuestros pies, es lo único divisible.
La playa no tiembla.
El sol lo tapa todo.

sábado, 16 de agosto de 2008

Semáforo.

Perdiste la magia y el encanto que me hacía sonreir- Ya me dí cuenta.
Ibamos en el auto. Frenaste en el semáforo de esa esquina y buscaste la hora en el celular. Yo giré la cabeza para tu lado y te observé sin querer. Un segundo y caí. Desde el pelo hasta los pies, estabas vacío. Quise bajarme. Era imposible disimular la alegría del ya no más. Hice alguna mueca absurda y me respondiste con una carcajada franca. Qué pasa? preguntaste con la sonrisa todavía entre los dientes. Nada, arranca.

domingo, 10 de agosto de 2008

Cercana lejanía.

Sonrisa de lágrima tibia escondida

en las palabras desterradas de la poca magia

de aquél Sol que nace bajo un suspiro tardío

en algún mundo que no gira

al mando de ese gato negro con suerte;

miércoles, 6 de agosto de 2008

Desentierro.

El tiempo no se contaba. Esa era la meta marcada por nuestra rutina ensangrentada. "Días sin reloj. Minutos aprovechados". De ese modo fue que desenchufamos nuestros cables y desaparecimos de ese show que llamamos realidad.
Desenterramos nuestros cuerpos sepultados por las piedras de los que nada tenían que hacer y al aire, lo conectamos con nuestra mente. Aprendimos que los ojos también están para enseñar y que con la manos se puede ayudar.
Del suelo al cielo: éramos hombres nuevos.

sábado, 2 de agosto de 2008

Cinco meses.


CINCO MESES
y se convence la razón
al ver que estamos mejor.

jueves, 31 de julio de 2008

Una mañana.

Hoy es una día más y la sonido del celular me despierta de un sobresalto. Son las seis y cuarenta y cinco de siempre en mi cuarto, en mi esquina.
La mañana está oscura. Parece que el Sol todavía no se levanto, y hay un viento que desalienta a cualquiera que quiera arrancar la semana. La niebla sigue cubriendo la ciudad. Hay cuatro grados. El té está caliente. Las tostadas quemadas. Los dejos del fin de semana en mi cara y el espejo no me ayudan a verme lista. El lunes es ese día de la semana que nunca quiero que llegue. Excepto hoy.

Buenos Aires

Sobre un nuevo sol, Buenos Aires baila y se limpia de sus pecados. La ciudad se tiñe hasta pasar desapercibida.
Quiere dejar de brillar.
Buenos Aires bajo la cuenta regresiva, abre las fronteras a las nuevas ideas que no sirven para nada.
Pierde sus colores y se sumergue en ese gris que llamamos nostalgia.
Se seca hasta volverse insulsa.
Desagastada. Convertida en poca cosa.
Buenos Aires sin pecados no tiene el mismo encanto.

Disconformidad insaciable.

DISCONFORMIDAD INSACIABLE:
bu e n o s t i em p os.

miércoles, 30 de julio de 2008

Reías.

Reías
y reías muy fuerte.
Me duelen los oídos te grite para callarte.
No paraste.
Nunca parabas.
No me escuchabas.
Decías que decía no se que estupideces.
De los particular a lo general
amplíabas hasta lo insoportable.
Eran demasiados planteos que no debías escuchar.
Muchos problemas por tapar.
Reías..
era más fácil.

sábado, 26 de julio de 2008

El sol


El sol sigue sin parar.
Cae y muestra la noche vacía.
La soledad.
El sol no para porque no puede.
Cae libre
y se desata del cielo.
Conoce el horizonte que vos y yo no.
Traspasa mis miedos.
Nos enfrenta.
Y nos abandona otra vez.
Vos ahí y yo del otro lado.
Siempre.

jueves, 24 de julio de 2008

Cambio.

Cada voz tiene su eco en este invierno retumbado.

Volverá pronto la primavera de sol ardiente y pies
enarenados.

Perdurará el adiós.

Dejará de lado la armonía.

La esencia no se pierde esta vez.

miércoles, 23 de julio de 2008

Somos?

El paisaje está modificado de colores.
En invierno somos gris. En primavera nos pintamos. En verano nos encontramos y con el otoño volvemos a caer.
Porque somos hojas secas. Somos ríos y flores. Somos bolas de nieve, besos en espera. Somos cielos desencontrados, luces cortadas. Somos ciudad que no crece, días que no se ponen de acuerdo. Somos nacimientos demorados, cheques en espera, almuerzos solitarios. Somos las pequeñas cosas que nadie nota, la rutina que inverna, las revoluciones que callan.
Somos todos metidos en nada.
Así es que somos n a d i e.

lunes, 21 de julio de 2008

Todos y yo.

En la mesa de aquél bar, la familia toma café hipócrita mientras las ideas se cruzan de punta a punta por orgullos tercos y personales. La charla pierde la alegría del momento y todos defienden sus palabras, que desnudándolas de adornos, terminan en lo mismo.
Aparentar vale más que ser o estar. Los círculos tienen miedo de cerrar, y la razón no llega hasta nuestro rincón. Todos metidos y yo afuera- donde llueve. No es casual que caigan gotas.
Omnipresencia ausente.

martes, 15 de julio de 2008

Imperceptible

Imperceptible la mirada, el pesteaneo y los nervios.
molesto el silencio.
cálida la temperatura y el abrazo.
imperceptible el tiempo que pasa y las nubes que arrancan del cielo. vacía la esquina- nosotros desaparecemos;

yéndonos.

jueves, 10 de julio de 2008

Sueño.


Éramos cuatro historias encontradas en una noche que terminaba y volvía a empezar. Llenos de aire libre de verano, enterrábamos nuestros pies en la arena. Expectantes nosotros, las cuatro copas y el pan dulce, el reloj decía que faltaba todavía media hora. Las conversaciones estaban bien vestidas para apurar al tiempo mientras el cielo se teñía lentamente con fuegos de colores.

A gritos deshinibidos de verguenza, cantábamos los últimos diesiseis segundos de este fin, Cada una, un año de mi vida que moría con una imágen y una canción.

Ahí yo, observándome de lejos, obligándome a mirar interminablemente el agua, cada vez más vacía y con la sonrísa más falsamente firme.

Se termina la cuenta regresiva y todos nos abrazámos deseándonos lo mejor. Las copas chocas y la noche parece despertarse derrepente. Primero de enero otra vez; volví a nacer.

lunes, 7 de julio de 2008

Del último chau al último beso

Después de esa frase ya no quedaba mucho que decir. Sin embargo, levantó la mirada y, callada, le pidió que lo pensara de vuelta. El silencio respondío mejor que él, que nunca se supo expresar y cerró los ojos para que no le doliera tanto. Entonces lo entendió, y soltó sus manos para empezar por algo. La situación ya se llamaba molesta y el llanto no ayudaba a distinguir lo sano. Después de un grito de impunidad que necesitaba saciar, tomó su abrigo para volver a abrigarse del frío sin sus abrazos, e intentó no temblar.
La costa estaba bajo cero y la escarcha sobre los botes anunciaban el invierno pleno.
El último chau llevó al último beso y el último beso a la risa irónica. La risa al golpe, y este a la lágrima, el abrazo nuevo, y el por favor no volvamos a empezar...

miércoles, 2 de julio de 2008

Las manos

Tenía las manos frías y sudorosas. A pesar de los golpes duros, todavía se podían distinguir las líneas marcadas en las palmas, las cicatrices de algunos rasguños y las uñas despintadas.
Las manos temblaban y cerraban su puño con cada ruido precipitado. Las huellas digitales, aunque no distinguían a nadie, no se habían modificado y aquel lunar, casi imperceptible, seguía en su lugar. La habitación estaba horriblemente vacía.
Sólo las manos permanecían perfectas- ; lucidez entre tanta muerte-

domingo, 29 de junio de 2008

Transición.

Es un cuarto negro donde la luz no se filtra por ningún agujero y cada rincón huele mal.
La niñez se refleja en la sombra de aquella mujer inventándose, los recuerdos tapizan las paredes y las ideas son la necesidad permanente.
El aire se llena de utopías que complican más el camino a la salida.
La mujer esta parada en el medio del cuarto que por oscuro la asusta.
El vidrio se empaña por la niebla húmeda del invierno entrante y las lágrimas, seducidas por el vicio, humedecen los pies descalzos.
El frío es una cosa más que duele y el vértigo es inaguantable.
La mujer ya no sabe qué llorar y se desvanece convencida de estar sostenida.
Ya es demasiado tarde: su cuerpo choca contra el piso.
La noche consumió los abrazos.

lunes, 23 de junio de 2008

Uno más uno.

Éramos alegría de un solo color y nos llamábamos verano. Por la playa corríamos enterrando nuestros pies para que el río no borre nuestras huellas. Respirando libertad, íbamos marcando caminos. Ya no nos faltaban mitades ni sobraban rutinas.
Éramos uno más uno.
Nunca nos atrevimos a ser dos.